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INAUGURACIÓN misiones pedagógicas
DEL 12 DE
noviembre AL 9 DE DICIEMBRE de 2007
A
mediados del siglo XIX el campo y la ciudad estaban separados por
un gran abismo y los maestros, en muchas ocasiones, eran
rechazados en las aldeas. Las Misiones Pedagógicas nacieron al
amparo de la necesidad que vio la II República de aunar ambos
mundos. Así, para que en los pueblos no hubiera una sensación de
estar desprotegido por la presencia de ese docente que va mostrar
saberes, se ideó el entretenimiento instructivo, es decir,
acompañar la docencia de una serie de actividades culturales:
cine, teatro, música de gramófono, copias de cuadros del Museo del
Prado y bibliotecas, entre otras.
Todos estos vestigios son los que pueden verse desde el 12 de
noviembre y hasta el 9 de diciembre en la antigua sede del Banco
de España de Soria dentro de la exposición “Las Misiones
Pedagógicas, 1931-1936”; una muestra organizada por la Sociedad
Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), a partir de un
proyecto de la Fundación Francisco Giner de los Ríós, para el 75º
aniversario de la primera salida que hicieron los misioneros,
concretamente a la localidad segoviana de Ayllón, y que ahora
llega a la capital soriana de mano de la Comisión Nacional del
Centenario de Machado en Soria dentro del programa elaborado a
este efecto.
“Es una manera de recuperar la memoria gozosa”, indicó el
comisario de la exposición, Eugenio Otero Urtaza, quien,
acompañado por la vicecomisaria de ésta, María García Alonso,
mostró a los asistentes a la inauguración los secretos que
“escondía” cada objeto que recoge la muestra. Además, García
incidió en que las Misiones Pedagógicas fueron “un fenómeno de ida
y vuelta, porque los misiones llevaban cultura, pero ellos también
se traían otra cultura que desconocían, paisajes… Era un flujo de
comunicación”.
Durante el acto de inauguración de “Las Misiones Pedagógicas,
1931-1936” también estuvieron presentes la presidenta ejecutiva de
la Comisión Nacional del Centenario, Amalia Iglesias Serna; el
presidente de la SECC, José García-Velasco; el alcalde de Soria,
Carlos Martínez Mínguez, y el subdelegado del Gobierno en Soria,
Germán Andrés.
Asimismo, fueron foco de atención tres personas que fueron
partícipes de las Misiones Pedagógicas a su paso por Soria:
Antonino, de Aldealseñor, y el matrimonio compuesto por María
Muñoz y Germán Narro, de Torrearévalo, localidad natal de Julián
Sanz del Río, instructor del Francisco Giner de los Ríos, promotor
de la Institución Libre de Enseñanza, vinculada a las Misiones
Pedagógicas.
En este sentido, el comisario de la exposición manifestó que, en
cierto modo, Soria es el principio de todo, en referencia al
impulso del krausismo dado por Sanz del Río, que inspiró las
Misiones Pedagógicas. Por su parte García-Velasco incidió en que
el hecho de que la exposición hubiera viajado a Soria había sido
fruto “del empeño del alcalde”; un gesto que éste correspondió:
“Cuando la vi tuve la obsesión de traerla a Soria; acercar a una
ciudad humilde lo que ha sucedió en otros ámbitos del Estado
español”.
Por su parte, la presidente ejecutiva de la Comisión Nacional del
Centenario de Machado hilvanó la actualidad del debate sobre la
Memoria Histórica con la exposición y aclaró que “hay que
confrontar la Memoria Histórica, que es más de la cabeza, con la
memoria colectiva, que es del corazón; esta exposición se inclina
más por la colectiva”.
Finalmente, el subdelegado del Gobierno quiso hacer dos
reflexiones durante este encuentro. En principio teorizó sobre
“qué es lo que hubiera pasado en una provincia, en una región como
la nuestra si una experiencia como ésta hubiera llegado a buen
término; seguro que hubiéramos estado en otra Comunidad”. Después,
Andrés vindicó la figura de Julián Sanz del Río, puesto que “con
su avanzada teoría influyó en la cultura y la educación”.






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