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CONGRESO "LITERATURA Y LIBERTAD",
EL COMPROMISO DEL ESCRITOR
8, 9 Y 10 de noviembre de 2007
El
70º aniversario del Congreso de Intelectuales en Defensa de la
Cultura dio pie al simposio “Literatura y libertad. El compromiso
del escritor”, que se celebró en Soria entre el 8 y el 10 de
noviembre con la presencia de renombrados intelectuales
contemporáneos, quienes analizaron la cultura, desde la represión
sufrida desde los días de la Guerra Civil hasta ahora. El congreso
se enmarcó dentro del denominado Otoño Pedagógico del programa de
actividades de la Comisión Nacional del Centenario de Antonio
Machado en Soria.
Durante la primera sesión Andrés Sorel consideró que el espíritu
de Antonio Machado sigue vivo en un mundo en el que los autores
contemporáneos se rinden a las exigencias del mercado y no se
comprometen con la sociedad. “Gran parte de ellos abdican del
compromiso que conlleva toda acción de literatura: la búsqueda de
la belleza, de la justicia”, sostuvo Sorel. Durante esta sesión
también se advirtió de que la figura del poeta sevillano no sólo
se admira en España y de ahí la universalidad de sus textos. En
esta primera mesa de debate también participaron Jorge Luis Arcos,
con su ponencia “Antonio Machado en la poesía cubana”; Francisca
Aguirre, con “Cruzando la frontera”; Joaquín Verdú, que tituló su
conferencia “Senderos del sueño” y, finalmente, Andrés Sorel
volvió a disertar, esta vez de “Antonio Machado y María Zambrano
en Segovia”.
La presidenta ejecutiva de la Comisión Nacional del Centenario de
Machado en Soria, Amalia Iglesias, fue la encargada de presentar
la segunda sesión del simposio. Los autores que completaron la
jornada fueron Juan Mollá, con “Machado 1907, 100 años después”;
Luisa Castro”, con “El amor en Machado”; Fanny Rubio, con “Antonio
Machado en Baeza: de la intrahistoria al compromiso”, y Félix
Grande, con “De cómo Don Antonio Machado dibujó nuestro rostro”.
Durante su intervención, Félix Grande remarcó su deuda con el
poeta sevillano. “Se trata de considerar la poesía española como
una cadena generacional, en la que cada generación es un eslabón
que continúa el anterior y anticipa al siguiente”, manifestó el
autor. Sobre esta apreciación, Grande indicó “cómo la Guerra Civil
fue una interrupción de esa cadena hereditaria”. De hecho, el
poeta consideró que “cuando alguien recomienda que el escritor no
se sumerja en las emociones políticas siento desconfianza e
incluso sospecho que nos están incitando a ser desertores”.
La última sesión del congreso estuvo protagonizada por Carlos
Álvarez, que fue el introductor del simposio, que contó con la
participación de Rafael de Cózar, con “Antonio Machado: el
compromiso entre el lenguaje y la realidad”; Xesús Alonso Montero,
con “La obra literaria de Antonio Machado en la España franquista:
una colectánea machadiana lucense de 1966 ante la Ley Fraga
(textos, contexto y prosas censorias)”; Antonio Hernández, con “El
compromiso del escritor: Machado y Borges”, y Antonio Colinas, con
“Una aproximación al Antonio Machado esencial”. En esta sesión de
clausura los autores se pusieron de acuerdo a la hora de vindicar
la necesidad de compilar la obra en prosa del poeta sevillano,
puesto que hasta ahora nunca se ha hecho. Además, durante esta
última sesión, uno de los aspectos en los que más se hizo hincapié
fue en la bipolaridad existente en la obra de Machado, el poeta y
el filósofo.
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